HAUNTED HOUSES "ROSE HALL"

La leyenda de Rose Hall: entre la belleza y el terror ancestral. ¿Te animas a descubrir su misterio?

Rose Hall, es probablemente la mansión más famosa de Jamaica. Visualmente impresionante, de estilo georgiano, fue construida en 1750 por George Ash para su esposa Rose, en el centro de varias plantaciones de caña de azúcar. La maravillosa mansión fue una bella obra de arte. Todo fluía. Pero muchos años después de su construcción llegarían el misterio, los crímenes, la desolación. Anne Palmer, conocida como la «bruja blanca», supuso a transformación de esta apacible casa en un espacio de terror, de desolación. Anne Palmer perdió a sus padres por la fiebre amarilla a muy corta edad. Quedó al cuidado de la niñera, que según dicen practicaba magia negra. Al morir su nana, se casó con Jhon Rose Palmer, británico acaudalado con mas de 2000 esclavos en sus plantaciones. Pero Palmer, acostumbraba a propinarle grandes palizas a Rose y esta se vengaba manteniendo amoríos con algunos de sus esclavos. En una ocasión Palmer, mató a uno de los esclavos al descubrir sus amoríos con su esposa, y esta, en venganza acabó con la vida de su marido. Una vez viuda, continuó manteniendo relaciones con su esclavos, a la vez que volvía a casarse y a enviudar hasta en 2 ocasiones más. Pero cuando se cansaba de sus amantes acababa con su vida. Les asesinaba con sus artimañas de magia negra. Hasta que uno de los esclavos, la estranguló en una de las habitaciones, y la enterró marcando la tumba con cruces para evitar que su espíritu deambulara libremente por la mansión. Pero nada más lejos de la realidad. Desde entonces, son muchos los testigos y testimonios de gente que al entrar en la mansión, notan la presencia de una persona que vagabundea por todas las estancias. La casa quedó abandonada debido a todas estas apariciones, hasta que en el año 1960 fue restaurada, devolviéndole su antiguo esplendor. Sin embargo, son muchas las personas que afirman seguir viendo una figura antigua, como de mujer en pena, deambulando por todas sus estancias. ¿Te atreves a visitarla?